Junto con Alan Moore, el nombre de Neil Gaiman es sinónimo de calidad y frescura en cualquier cosa que haya salido de su mente y nosotros podamos tener entre manos, materializada en la forma de un libro de formato rústico o un cómic de algunas decenas de páginas. Gaiman y Moore son de esas personas que salen de los cánones y que se les encuentra más fácil por las huellas que han dejado en su propio camino que al encuadrarse dentro de esquemas como el género superheroil más pijamero, aunque cada uno de ellos ha tenido sus acercamientos al mundo fandom con muy buenos resultados.
No por nada The Watchmen (Moore) es, al igual que Sandman (Gaiman) y cada una por su lado, opus magna de la novela gráfica. Ambos son un referente obligado para aquellos que en algún momento hemos estudiado el fenómeno contracultural y no tanto porque el arte secuencial se suele asociar con expresión masiva o popular, haciendo varapalo en el establishment, sino que en ambas obras se hace un extenso y profundo tratamiento de los obscuros recovecos de la humanidad, aquello que nos hace precisamente ser humanos.
1602
En 1602, producto de Gaiman en asociación con la casa Marvel, encontramos una historia que podría tratarse de uno más de los títulos “What if…” de la editorial ya mencionada y que sigue la norma de conducta impuesta por los “Elseworlds” de la editorial DC para la cual trabajó también Gaiman (bajo el sello Image) y en la que inclusive llegó a colaborar Moore. A medida que se avanza en el relato, nos damos cuenta que no se trata más de sacar a uno o más superhéroes de su ambiente natural y contemplar los problemas que se encuentra fuera de su bioma.
Ambos sellos, What if… y Elseworlds siguen una premisa muy sencilla que es sacar a los superhéroes más conocidos y extrapolarlos en universos donde las cosas han sucedido de forma diferente (por ejemplo la inolvidable Red Son donde Superman aterriza en la Rusia post-segunda guerra mundial). En este caso, 1602 relata la aparición de los superhéroes más emblemáticos de la casa Marvel, unos 330 o 340 años más temprano en un mundo renacentista con claros dejos de una época medieval que aún no termina de morir.
1602 se trata de una historia relativamente sencilla pero cuya complejidad narrativa sorprende a medida que se avanza en su lectura; Gaiman echa la casa por la ventana al incluir a grupos tan dispares como los X-Men en su formación original y los Cuatro Fantásticos aderezados por sus respectivos némesis, Von Doom y Magneto que en este caso ni siquiera tiene nombre de pila y se trata de un español llamado Gran Inquisidor. Así, estamos en un ambiente lejano de asesinatos en masa, grandes explosiones y las garras de Wolverine, una historia más para paladear que para leer en el autobús camino a la escuela o el trabajo.
El manejo del lenguaje es exquisito al traer términos del inglés antiguo a una trama detectivesca al más puro estilo de El Nombre de la Rosa, la terminología soporta totalmente la ambientación y el encostramiento de los personajes en la escena temporal. La inclusión de dinosaurios y algunos otros anacronismos contrasta con el ambiente alquímico/mágico que reina en los diferentes tomos, pero también cierto apego a los hechos de nuestra historia como la participación de personajes reales, en concreto la reina Elizabeth y su sucesor James. Es impagable ver cómo la alquimia en ese mundo llama “Estudio Bohrsiano” a la física atómica o “Estudio Lamarckiano” a la biología, aduciendo que Bohr y Lamarck eran los apellidos de dos caballeros de la mesa redonda o las hojas de créditos escritas a la manera de los tratados y novelas o demás publicaciones impresas en la época.
Por el lado artístico, 1602 hace gala de presencia al tratarse de una obra peculiar y ricamente ilustrada por Andy Kubert y Richard Isanove (las cubiertas estuvieron a cargo de Scott McKowen) en una técnica no muy innovadora pero de presencia muy resultona: los dibujos a lápiz fueron pasados directamente a ilustración digital, dándonos líneas más suaves y una textura que embona perfectamente con los efectos digitales que en ningún momento llegan a superar el trazado a mano, creo yo, dándole una textura basta y alejada de las líneas refinadas del siglo XXI. Si bien las formas de Kubert serían definibles como realistas, los colores que maneja Isanove nos llevan a un mundo de ensueño, lleno de matices, degradados e iridiscencias inquietantes.
1602 resalta por una serie de características algo sui géneris, como por ejemplo que no exista un villano central o un personaje principal (si acaso Sir Nicholas Fury) que nos distraigan demasiado de la obra, una más que excelente conclusión, un acercamiento a los personajes con la suficiente franqueza como para delatar un lado débil y muy propenso a las tentaciones o ambiciones que no van desmedidas de acuerdo a los tiempos que transcurren en la obra e inclusive el acercamiento a un tema como la homosexualidad en cierta subtrama digna de una comedia de Moliére.
Pero la cereza del pastel, la verdadera joya de la obra se encuentra en el preludio al final, en un momento en el que Reed Richards (Sir Richard Reeds) hace una disertación sobre el universo y sus componentes, un monólogo sobrio y lúcido que raya en el existencialismo. Nos hemos dado la libertad de adjuntar una imagen del original en donde pueden ver la calidad técnica del dibujo y las delicias filosóficas y lingüísticas del momento que les hablamos.
En el trébol les recomendamos ampliamente que consigan esta saga que es una obra por demás peculiar y fresca, alejada de los cánones del género, con una gran calidad técnica y un gran nivel de contenido, así como también la recomendación de acercarse más a la novela gráfica, al arte secuencial y en general al cómic, sobre todo si tiene el apellido Gaiman o Moore. Recuerde, si está interesado en nuestros servicios o simplemente quiere expresarse, el recuadro de los comentarios está abierto a todo público.
Para aquellos que no tienen el dominio del inglés como su fuerte, les hemos traducido el diálogo entre los Cuatro del Fantastick con una buena dosis de notas del traductor para entender mejor el uso lingüístico y hacer más honesta nuestra adaptación al idioma.
Susan Storm - ¿Qué piensas, Reed?
Sir Reed Richards – Estaba pensando sobre las partículas fundamentales, Susan.
John Storm – ¿Átomos* y similares?
SRR – Para nada. Sobre eso pensaba mientras estaba en el sótano de Doom // De no ser por la miseria que les provocó, amigos, debería agradecerle el tiempo para pensar sin distracciones. Pude reducir varias cosas hasta sus principios fundamentales al menos para mi propia satisfacción.
Benjamin Grimm – ¿Has encontrado la manera de convertir el plomo en oro, entonces?
SRR – Hmm. Con cierta fuente de energía y cierto tiempo no sería imposible, Ben.
SS - ¿Entonces cuáles son esos principios fundamentales si no son los átomos?
SRR- Historias**. Y me dan esperanza. // Somos un grupo*** de monstruos y milagros esperando que, de alguna manera, podamos sobrevivir en un mundo en el que todas las manos están en nuestra contra. Un mundo que, por toda evidencia, terminará pronto. Pero postulo que estamos en un universo que favorece las historias. Un universo en donde ninguna historia puede realmente terminar; en el que solamente hay continuaciones. Si es que estamos en tal universo, entonces podemos tener una oportunidad.
JS – Dices tonterías°, Reed. La historia de la pobre Jean Grey ha terminado. La historia de Von Doom está terminada. Todos los cuentos terminan. Como también terminará nuestro mundo.
BG – Reed… Hablaste de transmutaciones. Puedes restaurar mi humanidad? He sido un monstruo por mucho tiempo.
SRR – A decir verdad, no lo sé mi amigo. Las ciencias naturales dicen que sí, una cura es posible. Pero las leyes de la historia sugieren que no hay cura que dure lo suficiente Benjamin. Pero al final ¡ay de mí°°! Eres mucho más interesante y satisfactorio siendo de la manera que eres.
Sir Reed Richards – Estaba pensando sobre las partículas fundamentales, Susan.
John Storm – ¿Átomos* y similares?
SRR – Para nada. Sobre eso pensaba mientras estaba en el sótano de Doom // De no ser por la miseria que les provocó, amigos, debería agradecerle el tiempo para pensar sin distracciones. Pude reducir varias cosas hasta sus principios fundamentales al menos para mi propia satisfacción.
Benjamin Grimm – ¿Has encontrado la manera de convertir el plomo en oro, entonces?
SRR – Hmm. Con cierta fuente de energía y cierto tiempo no sería imposible, Ben.
SS - ¿Entonces cuáles son esos principios fundamentales si no son los átomos?
SRR- Historias**. Y me dan esperanza. // Somos un grupo*** de monstruos y milagros esperando que, de alguna manera, podamos sobrevivir en un mundo en el que todas las manos están en nuestra contra. Un mundo que, por toda evidencia, terminará pronto. Pero postulo que estamos en un universo que favorece las historias. Un universo en donde ninguna historia puede realmente terminar; en el que solamente hay continuaciones. Si es que estamos en tal universo, entonces podemos tener una oportunidad.
JS – Dices tonterías°, Reed. La historia de la pobre Jean Grey ha terminado. La historia de Von Doom está terminada. Todos los cuentos terminan. Como también terminará nuestro mundo.
BG – Reed… Hablaste de transmutaciones. Puedes restaurar mi humanidad? He sido un monstruo por mucho tiempo.
SRR – A decir verdad, no lo sé mi amigo. Las ciencias naturales dicen que sí, una cura es posible. Pero las leyes de la historia sugieren que no hay cura que dure lo suficiente Benjamin. Pero al final ¡ay de mí°°! Eres mucho más interesante y satisfactorio siendo de la manera que eres.
NOTAS DEL TRADUCTOR
*El término que utiliza Antorcha Humana es atomies en lugar de atoms, quizás utilizando algún tipo de jerga o refiriéndose a ellos de manera cariñosa.
** El término que utiliza el Hombre Elástico es stories (relatos) en contraposición con history que es el estudio de la historia o la historia oficial.
*** El Hombre Elástico utiliza el término boatful, que sería equivalente a “tripulación” pero refiriéndose a ella de manera inconsciente, algo así como “un palmo de…”
° El término usado por la Antorcha Humana, rot (podredumbre) en este contexto querría decir algo como “eso apesta”.
°° Alas quiere decir algo así como malhaya.
** El término que utiliza el Hombre Elástico es stories (relatos) en contraposición con history que es el estudio de la historia o la historia oficial.
*** El Hombre Elástico utiliza el término boatful, que sería equivalente a “tripulación” pero refiriéndose a ella de manera inconsciente, algo así como “un palmo de…”
° El término usado por la Antorcha Humana, rot (podredumbre) en este contexto querría decir algo como “eso apesta”.
°° Alas quiere decir algo así como malhaya.


