29.7.11

Apología del retardo


Antes que nada, una disculpa por la falta de actualizaciones en este blog sin previo aviso.

Muchas veces, aparecen en nuestras vidas cosas incontrolables que requieren mayor atención que la que podamos darle a una página pseudopromocional en donde ofertamos nuestros servicios. Aunque no lo crea, en El Trébol también trabajamos, y en las últimas semanas nos dimos a la tarea de editar tres textos académicos que, esperamos, hayan tenido un final feliz.

Ya que no podemos reproducir los textos sin el consentimiento de las autoras, haremos una breve semblanza de sus contenidos y lo que nos dejó, ya que en El Trébol consideramos que todo proceso de edición también enseña cosas nuevas:

El primero fue un proceso enfermero sobre la amenaza de aborto en una madre adolescente y cuya teoría sigue los postulados de un modelo de participación esbozado por Dorothea Orem. Como producción literaria, estos procesos engloban la crónica, el ensayo y la investigación, así que nos encontramos un texto bastante particular que, a pesar de contener referencias y el dato duro, no deja de ser un espacio de argumentación para la estudiante de enfermería.

- Dorothea Orem, figura teórica central, considera varios niveles de compensación o satisfacción de necesidades de acuerdo con el nivel de enfermedad en que el paciente esté inmerso (por ejemplo, un cuadrapléjico requiere una compensación total al no poder valerse por sí mismo) Orem propone el autocuidado como un auxiliar importante en los sistemas de compensación; no sólo es importante contar con apoyo físico, sino también apoyo moral que la enfermera debe propiciar mediante actitudes y ambientes idóneos para el buen término del tratamiento.

Nos dimos el lujo de hacer una edición en inglés para una alumna de posgrado de la Universitat de Barcelona. Se trató de un trabajo por demás peculiar, en principio por la persona que lo solicitó, luego estaba la cuestión idiomática, del nivel académico y de la celeridad que requería el texto.

- El apellido del ideólogo del ensayo está perdido entre las nubes de la memoria, pero básicamente es un texto de discusión sobre las implicaciones lógicas de, como Borges dijera, si en el nombre de la cosa está la cosa. Mediante un par de ejemplos y disecciones argumentales, nos queda claro que un mismo objeto puede tener diferentes nombres y diferentes propiedades en contextos distintos y que el platónico mundo de las ideas no debe ser tomado tan en serio.

Además tuvimos la oportunidad de editar una tesis - bastante voluminosa, por cierto - de  una pasante de psicología de la Universidad Vasco de Quiroga.  Es una tesis monográfica si hacemos caso a las clasificaciones de Eco, es decir, que existe un planteamiento teórico ahora desarrollado en términos de la investigadora y cotejado con una situación actual. Ya entrados en el tema, la tesis hace un esbozo de los niveles de conflicto a los que puede llegar una madre adolescente, sus causas, consecuencias y análisis de casos reales.

-  El marco teórico es una plétora de apellidos con los que estoy muy poco familiarizado, podemos decir que Freud sigue siendo el pilar principal en algunas regiones del texto, en otras, Bowlby y su teoría del apego figuran sobre las líneas de la investigación: el embarazo adolescente, desde su mismo planteamiento, presenta una verdadera aglomeración de riesgos: inestabilidad emocional, inmadurez, mal desarrollo físico, problemas paternales, desapego, falta de educación, falta de experiencia, sólo por decir las más relevantes. Así, el embarazo se puede convertir en una verdadera lucha para la adolescente que busca no caer en la iteración del tipo de vínculo que ella pudo sostener con sus padres para no alterar el desarrollo correcto de su hijo.

Particularmente, fue muy poética la parte en que la investigadora dice "al momento de traer al mundo su primer hijo, la madre nace junto con éste" y que podríamos completar, sin ambages, con un muy famoso e irrefutable axioma dicho por Los Tigres del Norte: no basta con ser padre, sino hay que saberlo ser.

En El Trébol damos cabida a todos los textos y todas las palabras mientras tengan algo que decir, sea por obligación, por gusto o ambas, como ha sido el caso de los tres anteriores encargos. Escríbanos y pregunte sin compromiso por nuestros servicios.

13.6.11

Gaiman, Marvel y superhéroes fuera de tiempo.



Junto con Alan Moore, el nombre de Neil Gaiman es sinónimo de calidad y frescura en cualquier cosa que haya salido de su mente y nosotros podamos tener entre manos, materializada en la forma de un libro de formato rústico o un cómic de algunas decenas de páginas. Gaiman y Moore son de esas personas que salen de los cánones y que se les encuentra más fácil por las huellas que han dejado en su propio camino que al encuadrarse dentro de esquemas como el género superheroil más pijamero, aunque cada uno de ellos ha tenido sus acercamientos al mundo fandom con muy buenos resultados.

No por nada The Watchmen (Moore) es, al igual que Sandman (Gaiman) y cada una por su lado, opus magna de la novela gráfica. Ambos son un referente obligado para aquellos que en algún momento hemos estudiado el fenómeno contracultural y no tanto porque el arte secuencial se suele asociar con expresión masiva o popular, haciendo varapalo en el establishment, sino que en ambas obras se hace un extenso y profundo tratamiento de los obscuros recovecos de la humanidad, aquello que nos hace precisamente ser humanos.

1602

En 1602, producto de Gaiman en asociación con la casa Marvel, encontramos una historia que podría tratarse de uno más de los títulos “What if…” de la editorial ya mencionada y que sigue la norma de conducta impuesta por los “Elseworlds” de la editorial DC para la cual trabajó también Gaiman (bajo el sello Image) y en la que inclusive llegó a colaborar Moore.  A medida que se avanza en el relato, nos damos cuenta que no se trata más de sacar a uno o más superhéroes de su ambiente natural y contemplar los problemas que se encuentra fuera de su bioma.

Ambos sellos, What if… y Elseworlds siguen una premisa muy sencilla que es sacar a los superhéroes más conocidos y extrapolarlos en universos donde las cosas han sucedido de forma diferente (por ejemplo la inolvidable Red Son donde Superman aterriza en la Rusia post-segunda guerra mundial). En este caso, 1602 relata la aparición de los superhéroes más emblemáticos de la casa Marvel, unos 330 o 340 años más temprano en un mundo renacentista con claros dejos de una época medieval que aún no termina de morir.

1602 se trata de una historia relativamente sencilla pero cuya complejidad narrativa sorprende a medida que se avanza en su lectura; Gaiman echa la casa por la ventana al incluir a grupos tan dispares como los X-Men en su formación original y los Cuatro Fantásticos aderezados por sus respectivos némesis, Von Doom y Magneto que en este caso ni siquiera tiene nombre de pila y se trata de un español llamado Gran Inquisidor. Así, estamos en un ambiente lejano de asesinatos en masa, grandes explosiones y las garras de Wolverine, una historia más para paladear que para leer en el autobús camino a la escuela o el trabajo.

El manejo del lenguaje es exquisito al traer términos del inglés antiguo a una trama detectivesca al más puro estilo de El Nombre de la Rosa, la terminología soporta totalmente la ambientación y el encostramiento de los personajes en la escena temporal. La inclusión de dinosaurios y algunos otros anacronismos contrasta con el ambiente alquímico/mágico que reina en los diferentes tomos, pero también cierto apego a los hechos de nuestra historia como la participación de personajes reales, en concreto la reina Elizabeth y su sucesor James. Es impagable ver cómo la alquimia en ese mundo llama “Estudio Bohrsiano” a la física atómica o “Estudio Lamarckiano” a la biología, aduciendo que Bohr y Lamarck eran los apellidos de dos caballeros de la mesa redonda o las hojas de créditos escritas a la manera de los tratados y novelas o demás publicaciones impresas en la época.

Por el lado artístico, 1602 hace gala de presencia al tratarse de una obra peculiar y ricamente ilustrada por Andy Kubert y Richard Isanove (las cubiertas estuvieron a cargo de Scott McKowen) en una técnica no muy innovadora pero de presencia muy resultona: los dibujos a lápiz fueron pasados directamente a ilustración digital, dándonos líneas más suaves y una textura que embona perfectamente con los efectos digitales que en ningún momento llegan a superar el trazado a mano, creo yo, dándole una textura basta y alejada de las líneas refinadas del siglo XXI. Si bien las formas de Kubert serían definibles como realistas, los colores que maneja Isanove nos llevan a un mundo de ensueño, lleno de matices, degradados e iridiscencias inquietantes.

1602 resalta por una serie de características algo sui géneris, como por ejemplo que no exista un villano central o un personaje principal (si acaso Sir Nicholas Fury) que nos distraigan demasiado de la obra, una más que excelente conclusión, un acercamiento a los personajes con la suficiente franqueza como para delatar un lado débil y muy propenso a las tentaciones o ambiciones que no van desmedidas de acuerdo a los tiempos que transcurren en la obra e inclusive el acercamiento a un tema como la homosexualidad en cierta subtrama digna de una comedia de Moliére.

Pero la cereza del pastel, la verdadera joya de la obra se encuentra en el preludio al final, en un momento en el que Reed Richards (Sir Richard Reeds) hace una disertación sobre el universo y sus componentes, un monólogo sobrio y lúcido que raya en el existencialismo. Nos hemos dado la libertad de adjuntar una imagen del original en donde pueden ver la calidad técnica del dibujo y las delicias filosóficas y lingüísticas del momento que les hablamos.





En el trébol les recomendamos ampliamente que consigan esta saga que es una obra por demás peculiar y fresca, alejada de los cánones del género, con una gran calidad técnica y un gran nivel de contenido, así como también la recomendación de acercarse más a la novela gráfica, al arte secuencial y en general al cómic, sobre todo si tiene el apellido Gaiman o Moore. Recuerde, si está interesado en nuestros servicios o simplemente quiere expresarse, el recuadro de los comentarios está abierto a todo público.

Para aquellos que no tienen el dominio del inglés como su fuerte, les hemos traducido el diálogo entre los Cuatro del Fantastick  con una buena dosis de notas del traductor para entender mejor el uso lingüístico y hacer más honesta nuestra adaptación al idioma.

Susan Storm - ¿Qué piensas, Reed?
Sir Reed Richards – Estaba pensando sobre las partículas fundamentales, Susan.
John Storm – ¿Átomos* y similares?
SRR – Para nada. Sobre eso pensaba mientras estaba en el sótano de Doom // De no ser por la miseria que les provocó, amigos, debería agradecerle el tiempo para pensar sin distracciones. Pude reducir varias cosas hasta sus principios fundamentales al menos para mi propia satisfacción.
Benjamin Grimm – ¿Has encontrado la manera de convertir el plomo en oro, entonces?
SRR – Hmm. Con cierta fuente de energía y cierto tiempo no sería imposible, Ben.
SS - ¿Entonces cuáles son esos principios fundamentales si no son los átomos?
SRR- Historias**. Y me dan esperanza. // Somos un grupo*** de monstruos y milagros esperando que, de alguna manera, podamos sobrevivir en un mundo en el que todas las manos están en nuestra contra. Un mundo que, por toda evidencia, terminará pronto. Pero postulo que estamos en un universo que favorece las historias. Un universo en donde ninguna historia puede realmente terminar; en el que solamente hay continuaciones. Si es que estamos en tal universo, entonces podemos tener una oportunidad.
JS – Dices tonterías°, Reed. La historia de la pobre Jean Grey ha terminado. La historia de Von Doom está terminada. Todos los cuentos terminan. Como también terminará nuestro mundo.
BG – Reed… Hablaste de transmutaciones. Puedes restaurar mi humanidad? He sido un monstruo por mucho tiempo.
SRR – A decir verdad, no lo sé mi amigo. Las ciencias naturales dicen que sí, una cura es posible. Pero las leyes de la historia sugieren que no hay cura que dure lo suficiente Benjamin. Pero al final ¡ay de mí°°! Eres mucho más interesante y satisfactorio siendo de la manera que eres.

NOTAS DEL TRADUCTOR
*El término que utiliza Antorcha Humana es atomies en lugar de atoms, quizás utilizando algún tipo de jerga o refiriéndose a ellos de manera cariñosa.
** El término que utiliza el Hombre Elástico es stories (relatos) en contraposición con history que es el estudio de la historia o la historia oficial.
*** El Hombre Elástico utiliza el término boatful, que sería equivalente a “tripulación” pero refiriéndose a ella de manera inconsciente, algo así como “un palmo de…”
° El término usado por la Antorcha Humana, rot (podredumbre) en este contexto querría decir algo como “eso apesta”.
°° Alas quiere decir algo así como malhaya.

10.6.11

En la búsqueda del actuador.



Existen escultores, pintores, bailarinas y bailarines y todos los que aparecen en una pantalla grande o chica y que hemos tenido a mal llamar “artistas”. Hay quienes dominan la palabra escrita y la hablada y también está Francis Alÿs (Amberes, Bélgica, 1959) que nos habla en un lenguaje que no existe más allá de si mismo.

Para muchos y por mucho, uno de los artistas vivos que tienen mayor reverberación en el panorama de nuestros días por el manejo de la lengua de la acción, entendida como término sacado de la academia del arte y también la acción en el castellano sencillo; la acción que vale más que mil palabras y hasta aquí podemos decir que Alÿs no pinta, baila o escribe sino que hace.

Alÿs, entonces, no es sino un actuador en un mundo plenamente transformable que es nuestro mismo mundo, su obra contiene el innegable sentido de la ejecución de un mundo de posibilidades traído a una realidad fría. Es el sentido de supeditar la expresión a la vivencia por la misma magia del actuar y hacerlo con suficiente pericia como para que, aquellos que nunca estuvimos en sus acciones, revivamos la musa de las mismas con el solo registro visual, acústico o literario.

Luisa Fernanda Gutiérrez y César Castillo se han dado a la tarea de montar ¿Alguien ha visto a Francis Alÿs? una metaacción, suma de diferentes acciones e intervenciones en el corazón capitalino, traído a cuenta en la exposición Parque México, impulsada por Plataforma Arte Contemporáneo, en que se relata la búsqueda de Alÿs por parte del grupúsculo de jóvenes artistas que hacen una apología del efímero pero significativo hecho de ser fan de alguien cuya obra posee tanto peso en estos tiempos como puentes.

Accediendo de forma sumamente inspirada en obras anteriores de Alÿs y con inquisitivos mensajes nacidos en el imperativo anonimato del ambiente metropolitano, Gutiérrez y Castillo han comprometido la imagen del fan llevándola a sus últimas consecuencias, más allá de la declaración o acaso encontrándola en las intervenciones de lugares identificables como la quintaesencia capitalina de México: pararse por horas fuera de la catedral junto a los tradicionales chambitas freelanceros con un cartel que pide por señas sobre el actuador Alÿs, subirse a los vagones del metro con un megáfono espetando a decenas de decibeles “¿Alguien ha visto a Francis Alÿs?”, pegar carteles en los pasos a desnivel, acudir con un tatuador e imprimirse en la piel la imagen de una de las acciones del slovenio.

En ¿Alguien ha visto a Francis Alÿs? Encontramos una sobria defensa de la búsqueda del consabido non plus ultra del arte vivo utilizando su mismo lenguaje de actuar y hacer, convirtiéndose ellos mismos en actuadores de un idioma sintáctica y semióticamente ilimitado, rindiendo honores a la huella que ha dejado Alÿs en los jóvenes artistas.

29.5.11

Receta del trébol.

En el trébol somos fanáticos de las palabras; no ponemos restricción a la hora de publicar cosas siempre y cuando se desee que el mundo las conozca.

Hoy les traemos una receta de resultados muy satisfactorios, cortesía de la casa. Se trata de un platillo ligero, saludable, fácil y rápido de preparar. Un agradable desfile de sabores que su paladar agradecerá en estos días cálidos. En general, se busca que la textura suave del pescado se acompañe de un sabor agridulce y se contraste con sabores más fuertes.

Lamentamos no poder compartirles fotos del platillo terminado o su preparación, pero podemos asegurarle que se ve delicioso y su boca estará de acuerdo. Saque lápiz y papel o prenda la impresora ¡Aquí vamos!


PESCADO EXTRAVIADO
(4 personas. Nivel fácil. 15-20 minutos, 10 a la segunda vez que lo prepare.)

Ingredientes:
- Filete de tilapia o carpa (8 pzas tamaño mediano/pequeño)
- Tocino o bacon (100 grs.)
- Piña o ananás bien madura (una rodaja mediana/grande o equivalente en peso al pescado)
- Queso manchego o queso oaxaca (200 grs.)
- Germinado de alfalfa

Agregue al gusto:
- Limón
- Sal
- Pimienta negra
- Orégano, epazote seco o albahaca seca.

PREPARACIÓN

  • El pescado debe estar fresco o al menos bien descongelado. Salpimentar y reservar.
  • Corte el tocino en pedazos de 10 cm. aprox, poner a freír a término medio en sartén hasta que haya soltado la mayor parte de grasa y aún no quede bien dorado. Dejar cocinando.
  • Quitar la corteza a la piña y cortar en cubos pequeños de aprox. media pulgada.
  • Haga a un lado los trozos de tocino y agregue el pescado para freírlo en la grasa que soltó la tocineta. Suba un poco el fuego para que el pescado quede ligeramente dorado. Aparte el tocino.
  • Al mismo tiempo y en otra sartén, dore los cubitos de piña.
  • Ya que el pescado esté preparado, poner en un refractario o platón y agregar la piña procurando cubrir bien los filetes.
  • Agregamos el queso a la cobertura de la piña. Deshebrar si se trata de queso oaxaca, rayar si se trata de queso manchego y cubrir de forma generosa la piña.
  • Metemos el platón o refractario al microondas y horneamos hasta que el queso gratine pero sin hacer costra, esto no debe tomar más de un minuto.
  • Sacamos del horno y servimos dos filetes en cada plato, moler con los dedos el epazote, la albaha o el orégano y espolvorear un poco sobre el queso.
  • Sirva el tocino a un lado de los filetes.
  • Servir el germinado a manera de ensalada, agregue sal y limón al gusto.

Sugerencias:
- Agregue tomates cherry partidos a la mitad al germinado.
- Una salsa picante de manufactura sencilla y término medio le va perfecta al queso y la piña.

Receta para salsa picante:
- Jitomate, tomate saladet, bola o cualquiera de la variedad roja. 3 pzas medianas.
- Chile (ají) verde. 2 pzas.
- Cebolla. La mitad de una pequeña.
- Ajo. Dos dientes no muy grandes.
- Aceite de oliva.
- Aceite de girasol, maíz o canola.
- Sal.
  • Con una servilleta, unte una plancha/comal/sartén con aceite de maíz/girasol/canola y caliente a buen término, esto es, que se aprecien unos hilillos de humo.
  • Agregue los chiles, los jitomates, la cebolla y el ajo y dore de manera más o menos superficial. Ocasionalmente, dé vueltas a los tomates para que quede un mejor asado, procure que la cebolla quede consistente y los chiles no muy "toreados".
  • Poner en la licuadora todo lo que estaba asando, agregue un chorrito de aceite de oliva y una cantidad generosa de sal. Licuar a potencia media, para que no quede muy líquido.
¡Provecho! ¡Bon appetit! 
No se olvide de comentar y preguntar por nuestros servicios de edición freelance.
Hasta la próxima.

27.5.11

Cuento para el Primer concurso literario de estío de la revista Meretrices.

En El Trébol estamos contentos de traerles, querido público, un cuento cortesía de la casa. Esperamos sea de su agrado y recuerde: si le gusta, comente y regrese que al fin y al cabo es gratis.

ESTAMPA DEL NORTE                                                
 por Sr. Cloverfield.

(I) – Tres meses sin avances Rodríguez,  ante el patronato dijo que no excedería de fin de curso – Sentenció el rector – Tendrá que buscar financiamiento o cancelar…
El Dr. Rodríguez, catedrático investigador del Politécnico de Sinaloa, peinó su cabellera con los dedos de forma algo nerviosa. Había estado trabajando en una aleación metálica bastante promisoria y ahora el rector le daba el ultimátum al proyecto de toda una vida.
– No lo sé – En la voz de Rodríguez había un leve pesar – No creo que alguien se interese.
El rector le dio al catedrático algunas tarjetas de negocios con diferentes nombres y le sugirió organizar una ponencia. Después de todo era un hombre que apreciaba el esfuerzo.

(II) Había sido una noche común y corriente en Tijuana. 17 muertos aún contando al último que se reportó entre las calles de Ayala y Agrarismo. Una jornada de lo más ordinario en las oficinas de la Procuraduría General de la República. En su cubículo, la comandante Antelma ‘la nazi’ Osorio recibía a un uniformado con noticias urgentes.
– Homicidio en el suroeste, comandante, un acribillado por balas electrovoltaicas.
– ¿Y eso qué pinches tiene de raro? – retrucó ‘la nazi’.
– Eran de primera generación comandante, alta densidad, del tipo M-Tesla.
– Ah-chingá, ah-chingá… – musitaba ‘la nazi’ al leer el informe, levantó la vista y de manera casi automática encendió el radio, se comunicó con la central y dio la orden – Clave 40, repito ¡clave 40! ¿Me copian? – Osorio, de piel morena y rasgos delicados, sacó a flote la fuerza de mando que era el origen de su peculiar apodo.
– Copiamos comandante, esperando órdenes, cambio.
– Cerco geno-dinámico 1-ZX en todas las salidas, sólo gamma y delta con permiso químico salen, comuníqueme con Mexicali y den parte al gobernador, cambio y fuera.
– Copiado. Transmisión a Mexicali entrante, central judicial de Tijuana fuera.
– Comandante, reporte de ataques por electrovoltaicas, dos en el sur y dos el centro – Irrumpió un nuevo uniformado de voz urgente, cuadrándose junto a su compañero y entregando a ‘la nazi’ la hoja con los datos.
– Me lleva la chingada… Órale güeyes, a chambear que esto se va a poner feo – Sin aflojar el tono férreo en su voz, ‘la nazi’ recordó sus clases en la academia: “los cartuchos tritio/níquel/cobre fueron desarrollados en el 2018 y se usaron principalmente en guerrilla urbana”  – ¿A quién riatas se le ocurre usar pistolas de hace un siglo en una revuelta? – Refunfuñaba ‘la nazi’ mientras se calzaba su antibalas, casco y su ametralladora de plasma.
En los implantes neurales de algunos agresores recién fallecidos, peritos del Servicio Médico Forense encontraron palabras como “revolución” “civil sin registro” o “DeMon Corp” y referencias a documentos antiguos rescatados de un viejo edificio.
A la madrugada del lunes, un tercio del cuerpo judicial había fenecido a manos de los insurgentes y algunos incendios cobraban víctimas al este de la ciudad, al atardecer las llamas se habían extendido por media ciudad y el 78% de los judiciales habían sido muertos o desaparecidos. Antelma ‘la nazi’ Osorio murió durante una operación de emergencia después de un improvisado asalto al cuartel general de los insurrectos.

(III) El rancho La Providencia estaba a algunos kilómetros de Médanos, cerca de la frontera con Sonora. Gerardo ‘la liebre’ intentaba afanosamente abrir una zanja que llevara agua a los plantíos de algodón desde el modesto pozo del rancho. Fue un golpe de suerte que Gerardo diera con un cable blindado en pleno canal, en ocasiones anteriores había encontrado pedazos de muy vieja basura metálica por los caminos de sus plantaciones pero esto era diferente. Con algo de esfuerzo, ‘la liebre’ logró sacar por completo una caja de dimensiones considerables y al quitarle una tapadera se encontró lo que parecía un motor antiguo, unas barras de hierro y manuales técnicos.

La Providencia se consagró como el principal productor de algodón durante la anunciada sequía y su producción agrícola comenzó a despuntar en la región. A casi un siglo del colapso civil de Tijuana, poco se sabía ya de ‘la liebre’ y mucho se comenzó a hablar de Don Gerardo, magnate que muriera apenas entrada su madurez a manos de un famélico puñado de asaltantes que irrumpieron en La Providencia con la intención de llevarse un rumorado motor mágico que hacía fértiles las arenas del desierto.

(IV) Alejandra, pasante de ingeniería en nuevos materiales, compartía la tristeza de su profesor al ver que los convocados abandonaban la sala de juntas. Todos, menos uno de notorio temple que se dirigió al profesor con un marcado acento del norte.
– Les compro la patente, estoy interesado en almacenamiento energético de alto nivel.
– Señor, mis convicciones me dictan que primero es el pueblo y luego la ganancia.
– ¿Qué pide a cambio? – Preguntó el ofertante con aire de naturalidad. Alejandra y su profesor intercambiaron ideas al oído, finalmente habló la joven.
– El 55% de las ganancias divididas entre el politécnico, el resto del equipo y nosotros, además de su palabra de no interferir en la dirección de la investigación, señor…
– Monroy. Delfino Monroy. Tienen los dos mi palabra– dijo el ofertante extendiendo la diestra para estrechar la mano del profesor, la chica y dar por cerrado el trato.

(V) Derribado momentos atrás, el helicóptero que llevaba al Dr. Rodríguez  y al único prototipo de su irrigador de níquel/fósforo ardía en aquella planicie desértica. La investigación había concluido algunas horas antes de la tragedia y muchos años después de que Rodríguez entrara a DeMon-Corp. En una loma a algunos kilómetros del siniestro, Delfino Monroy bajaba los binoculares con los que contemplaba la escena. La columna de humo se distinguía perfectamente en el horizonte, no era necesario buscar sobrevivientes.

FIN

20.5.11

Sonidos y voces en armonía: una tarde polifónica.

Era una tarde tranquila en el ágora de la facultad de leyes, en la atmósfera se sentía la frescura de la tarde menguante tan propia de las semanas que preceden al verano. La concurrencia había sido generosa, un evento pequeño sin mayores pretensiones. Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la premisa principal detrás de este evento era el simple hecho de disfrutar la práctica del arte acústico construido de palabras y notas musicales soltadas al viento.
Polifonía cultural es un colectivo que reúne variados sonidos y voces, haciendo justicia a su nombre que abreba directamente del griego antiguo. Muchos y distintos efectos acústicos logrados por la palabra hablada y la música. Juegos auditivos al fin y al cabo, cada uno con sus reglas y matices y particularidades con las que se deleita al oído de la misma manera que deleitamos a otros sentidos como el gusto o la vista.
De tono femenino y amable, una primera voz suena por los altavoces dando la primera llamada, comienza a sonar rock ácido, el público cuchichea y se oyen las reminiscencias entrecortadas de charlas aleatorias entre los presentes. 
Segunda llamada, la misma voz, con un tono más apurado. Hacen acto de presencia las actividades al segundo tan características de los minutos previos al comienzo de cualquier acto público. En el escenario son patentes los vaivenes de los técnicos convertidos en organizadores y los organizadores convertidos en técnicos.
Cuando nadie lo esperaba, en un momento que parecía destinado a resolver algún problema de sillas, cables u hojas extraviadas, la voz femenina se detiene frente al micrófono, da la tercera llamada y comenzamos.
Una breve bienvenida, una semblanza personal del evento, sus motivos y sus participantes. En la voz de la presentadora suena el timbre de quien hace público algo meramente personal. Nervios, agradecimientos. Aparece una figura masculina haciendo una reseña sobre el primer participante: el sonido de una guitarra que canta melodías españolas y piezas de Manuel M. Ponce durante varios minutos. 
La guitarra se calla. Aparece la voz femenina de una flauta que llega a acompañar en la ejecución de las primeras dos de tres piezas escritas para piano por Eric Satié: las sublimes gymnopédies 1 y 2. El ritmo, velocidad y sonido grave de la guitarra suple de forma adecuada al sonido de las cuerdas del piano. El silbido de la flauta - naturalmente más agudo que el tono general de la guitarra - le da una esencia distinta a la obra al tratarse de un sonido constante de matices bien contrastados y no el sonido aislado de las teclas cuando son pulsadas. Termina la traducción a cuerda y viento de la obra para piano y sigue la ejecución de una partitura escrita, ahora sí, para sendos instrumentos. Obra por demás peculiar pero de excelente efecto.
Al callar la flauta, calla la guitarra y una voz que ya estaba en el escenario se atreve a sonar de manera distinta. El guitarrista decide prescindir de su instrumento de cuerda y anuncia que recitará algunos poemas de cosecha propia. Su formación como músico se transparenta en su recital, la estructura de sus poemas son ricas en sonoridad y rima, en la presencia de la palabra, en la estructura lingüística y el malabar gramático, al estilo de Girondo, pero sin tanto surrealismo y siendo versos más bien sobrios nacidos de la presencia y experiencia del músico ahora haciendo melodías de sus palabras.
La audiencia no ha dejado de aplaudir. Al acabar la ejecución de una obra se oye la honestidad del aplauso enérgico, a momentos más que menos, pero sin duda bien ganados. Las piezas y poemas son ejecutados sin errores, a la velocidad precisa, con el tono adecuado. El músico poeta da las gracias y se retira, la voz que nos dio la bienvenida aparece nuevamente, hablando en ese tono personal y apreciativo del acto que presenciaremos a continuación.
Una nueva guitarra sube al escenario. Aparece una nueva voz que no es la del segundo guitarrista. Un acento vagamente extranjero que agradece la presencia de todos y se pierde en un español perfectamente utilizado para llevarnos por campos de ásperas vivencias, desolación humana e incursión bohemia. El sonido de la guitarra juega libre pero atado al sentimiento de la poesía que sale a flote por la habilidad teatral con que el autor adereza tan atinadamente el contenido de sus palabras.
Esta parte del recital tiene más de performance que el resto del programa, el poemario no es tan intrínsecamente musical como el anterior. El panorama que ofrece la guitarra se acopla a la figura del actor poeta que ejecuta escenas de arrebato. Aparece un violín, desaparece la voz y figura del poemario. La guitarra se calla y el violín comienza el llanto con una pieza de Carlos Gardel. Llega un breve silencio. 
La figura de los poemas aparece disfrazado de un trozo de noche, enfundando un traje de marcada tendencia oriental en tela obscura con brillos de fantasía. A la manera de un Principito crudo, místico e introspectivo que Saint-Exupérty nunca se hubiera atrevido a imaginar por ser simplemente demasiado sombrío y adulto. El poemario termina en una apasionada pieza sobre la risa y la soledad, amalgama agridulce donde las haya. 
La gente aplaude. El auditorio ha sido fiel a la obra y sólo algunos cuantos han dejado vacío su lugar mientras que otros muchos llegaron a ocupar lugares que al principio de la velada estaban sin dueño. El público se retira.
Ya es noche y sólo hay luz artificial, amarillenta, proveniente de las farolas que alumbran la calle y algún carro que pasa con sus destellos blancos abriéndose paso en este segundo atardecer. Los adoquines, árboles y columnas de cantera le van bien a la sensación del aire frío que acompaña a esta peculiar noche. Es como viajar en el tiempo un par de milenios y varios siglos más. Una tarde particular donde la pasión, la música y la palabra se dieran cita en el ágora de la facultad de leyes para formar un ensamble de distintas voces y sonidos, sin mayor pretensión que la de disfrutar de las pasiones traducidas al lenguaje acústico por la magia del arte y su práctica.

8.4.11

Preguntas frecuentes

P: ¿Qué es freelance?
R: Un freelance es un trabajador autónomo que no depende de una firma o una marca. Que ofrece sus servicios sin depender de una agencia o intermediarios, aunque puede ser colaborador permanente de algún otro proyecto pero sin pertenecer a su plantilla.

P: ¿Cuál es la diferencia entre una edición freelance y una casa editorial?
R: Básicamente que la casa editorial puede cumplir varios criterios bajo el ala de un mismo techo: impresión, encuadernado, corte, etc. Un trabajador freelance ofrece una gama más corta de servicios.

P: En mi computadora tengo Word, es también un editor ¿no?
R: Una cosa es un programa que está destinado a la creación y otra es la labor de corrección que lleva a cabo una persona ajena al texto. Un programa editor no soluciona muchos de los problemas que un editor o corrector puede encontrar, mucho menos te podrá asesorar respecto al rumbo que tu obra puede ir tomando.

P: Por ahí vi que hace también diseño gráfico ¿Me pueden ayudar con eso?
R: Sí, en el caso de una obra que requiera un formato particular o simplemente para embellecer la presentación, podemos echar mano de algún diseño de la casa. También proporcionamos ese servicio de forma independiente, si sólo necesitas una portada o ilustración original también puedes solicitar ese servicio.

P: ¿Qué puedo esperar después de un trabajo de edición?
R: Un cambio desde lo más superficial como la ortografía hasta niveles como documentación, sintaxis, semántica, etc. Dependerá de la necesidad que presente cada texto. Podemos decir sin ambages que un trabajo que ha pasado por un editor luce más, está mejor estructurado y en general tiene un carácter más profesional. Es la misma diferencia que hay entre cortarse uno mismo el pelo e ir con un estilista.

P: ¿Qué beneficios me brinda un trabajo de edición?
R: Bastantes. Un texto bien editado tiene probabilidades muy altas de aprobar, pasar, aplicar, consolidar, transmitir y cualquier propósito que el texto deba cumplir.

P: ¿Puedo mandar lo que sea?
R: Claro! Recibimos textos que pueden ser (pero que no se limitan a): notas, reportes, crónicas, manuales, libros, cuentos, relatos, reportajes, tesis, papers, guiones y una lista más de formas de producción textual.

P: ¿Es caro?
R: Para nada. No tenemos tarifas preestablecidas, cada caso es único, a veces los precios pueden parecer un poco altos, pero es más que un gasto. Es una inversión y una muy buena.

P: ¿Cómo puedo hacer el pago por los servicios?
R: Puede ser por transferencia bancaria, cheque o pago en efectivo (Morelia únicamente). Brindamos asesoría y presupuestos antes de cada trabajo para evitar problemas.

P: Tengo una tarea urgente que es para mañana a la primer clase ¿Hacen trabajos express?
R: Corregimos y editamos. No hacemos trabajos que no nos corresponden. Los trabajos express tienen un sobreprecio por tratarse de un trabajo no ordinario.

P: ¿Puedo dejarles mi tesis encargada y al rato vengo por ella?
R: Sí, te la recibimos sin problema si sólo quieres revisión ortográfica y gramática, una edición más a fondo requiere atención del solicitante ya que el trabajo del editor es estar mandando opciones y propuestas para que el cliente dé el visto bueno.

P: ¿Cuánto se tarda cada trabajo?
R: Puede ir desde unas horas hasta unos meses. Recuerda que cada caso es único, hacemos una evaluación y te damos un resultado aproximado en cuanto tengamos el texto.

P: ¿Qué trabajos han realizado a la fecha y dónde puedo verlos?
R: En eso estamos, un portafolio toma algo de tiempo, así que paciencia.

P: No me inspiran suficiente confianza ¿Y si luego mi trabajo de investigación anda dando la vuelta por internet?
R: En esta casa ante todo tenemos ética profesional. Nuestra labor es mejorar las creaciones, en ningún momento se hará pública la obra sin consentimiento del autor, sea en versión digital o electrónica.

!Escríbenos!